sábado, 12 de junio de 2010

Nightmare.

Una gota de sudor resbala.
De tu frente.
Cayendo al suelo.

¿Es un sueño?

En la inmensidad del espacio.
Se escucha un llanto.
Cien ojos te miran.

Se apaga la última luz.
El último fluorescente.
No pienses.


Corre.


Sientes cada músculo.
Cada latido.

Intentas respirar.
Pero el aire está viciado.
Ceden las paredes, sitiando tus costados.

No hay salida.


Caes.
Sientes el frío.
Las baldosas te recuerdan que estás vivo.


De rodillas.
Sientes como la locura.
Hace estragos en tu cintura.


Ríes a carcajadas.
Como si la vida se escapara.
Entre arrítmicos compases de diafragma.

Lo sientes.
Esta aquí.
Vino por ti.


Te incorporas con lentitud.
Mientras asumes tu reflejo.





En las pupilas de Cthulhu

jueves, 10 de junio de 2010

Cuenta conmigo.

El aire dibuja un lamento.
De cielo cerrado.
De infarto de nube.

Tus mejillas cambian de color.
El lagrimal corre en auxilio de tu piel.
Y traza ríos salados.

Y la lágrima cae en mis manos.
No sé si abrazarte.
O quemarme.

Quizás si me prendo.
Y me sientes.
Vuelvas.

A este presente.


Deja de sufrir.
La vida es así.
Te quita y te expone.
Desnuda, sin contemplaciones.


De las ruinas de tus huesos.
Se asoman tímidamente tus restos.
Hay piel dentro de tu piel.


Hay sueños después de tu duelo.


Me miro en tus pupilas.
Y sé que no estas.
No me ves.
No es este tu lugar.


Tu estas reviviendo puñales.
Que te están desangrando.


Cierro los ojos.
Y te hablo sin labios.
Abro los brazos.
Y te abrazo sin manos.
Abro mi vientre.
Y sangro contigo.



Y si hace falta morir.
Yo te sigo.

Words.

Pantalones anchos.
Tatuaje en el cuello.
Remolino en el pelo.

Camiseta de tirantes.
Y las manos en los bolsillos.


El mundo es tu barrio.
Defendiendo tus sienes.
Como tus mas preciados bienes.

Cuando la muerte es un segundo.
Y las palabras son escudos.

Te subes al escenario.
Y vomitas tu vida.
Improvisada.

No quieres llamarlo poesía.
Pero lo cierto es que rimas.
A cada palabra.


Tu vida es ese momento.
En que te subes al escenario.
Y te asomas, sin miedo.

Porque el miedo esta en la calle.
En cada esquina.
Pero aquí arriba no.

No vacilas.

Tu alma se libera a la primera estrofa.
De la cárcel de tus dudas.
Del oficio de las pistolas.
De la herida del cielo.

Y vuela.


Planeando por el presente eterno.
Del sentir de tu cuerpo.

Te liberas.

En la segunda fila, juegas.
Con la mirada de ella.

Pelo corto.
Ojos negros.
Y el cuello como anzuelo.
Del deseo de tu boca.
Por prolongar el ahora.
Como un incendio de versos.


Mientras la noche espera fuera.

miércoles, 9 de junio de 2010

Start.

Ahora que vuelo sólo.
Que mis pies descalzos pisan la tierra.
Que desbloqueo fronteras.

Ahora que el cielo es un horizonte mas.
Y mi pesar es un tobogán.
Del que siempre salgo despedido a la vida.

Ahora que el viento se tragó mis condenas.
Ahora....¿que me queda?


Abro los ojos al amanecer.
Y el mundo es una apertura.
Miro mis manos,
observo mi nueva cintura.


Allí donde había cicatriz.
Hay piel.
Y debajo de la piel mis ganas.


De masticar las hogueras.
Y escupir fuego.
Que caliente mis venas.


El mundo es un círculo.
Del que no veo mi espalda.
Pero no me preocupa.


Porque mi destino es la montaña.


Después de suicidarme a delirio en tu boca.
Después de verte la espalda.
A medio camino entre el abismo.
Y mi alma.

Después de no verte volver.
Y perecer a diario.
En cada sonido de tus labios.



He vuelto.

domingo, 6 de junio de 2010

La Dama.


La música fue lo primero.
Que aprendieron tus labios.
Cuando desde la radio.
Surgían cien cantos.

Identificaste al sol.
Y a la luna.
Como instrumentos.
De tu deriva.

Una guitarra.

Fue tu regalo.
Mas solicitado.


Recuerdas con especial cariño.
El día en que tu abuelo y tu madre.
Desembocaron en una vieja tienda del centro.
Y escogieron para ti.
Un futuro talento.

Desde entonces.
No hubo día.
En que tus manos no acariciaran.
Cada rincón de tu dama.

De majestuosas curvas.
De vientre de agua.
Latiendo desde tu savia.

Forjaste una unión.
Como si su piel.
Fuera una parte de tu alma.


Fueron pasando los días.
Y las manos de niño.
Se quedaron en la memoria.
De la clave de sol de tu historia.

Tu talento no pasó desapercibido.
Te surgieron contratos.
Y desde el vientre de tu dama.
Floreció una llama.

Juntos de la mano.
Sonasteis en la radio.
Subisteis cien escenarios...


Pero si has de elegir un momento.
Prefieres la noche.
Cuando a solas.
Sin mas escenario que el cielo.
Acaricias su pelo.
Su mástil.
Su cuerpo.
Y mueres a cada verso.
Enredado en su aroma.

sábado, 5 de junio de 2010

A tí.

Hoy dejo que el tiempo peine mi espalda.
Que el viento descorche mis límites.
Que el pecho se abra a tus fuentes.
Y que se despeje el camino hacia ti.

Porque hoy te miro de frente.
Sobra decir tu nombre.
Me lo guardo para mi.


Pero de sobra sabes que esto va por ti.

Cuando me veo en tus ojos.
Cuando me pierdo en tus palabras.
Cuando navego en tu sonrisa.


Hoy quiero decirte que cualquier imagen de mi:

Niño.
Joven.
Viejo.

Se hubiese prendado de ti.

La vida es un espectáculo del tiempo.
Una sucesión de cielos.
Un cúmulo de desconciertos.
Pero a veces también es un milagro.

Porque normalmente las cometas.
Vuelan lejos.
Vuelan cerca.
Pero nunca enredan sus cuerdas.

Pero yo me enredé a ti.


Como si fuéramos gemelos de alma.
En todas las edades.
Como si te conociera de ahora.
Como si te conociera de antes.


No me hace falta tenerte a mi lado.
Porque tu alma supera siempre el tejado.
Que el miedo instaló a mi alrededor.

Siempre estas.


Y recurro a tus milagros.
Cuando los monstruos cercan mi cama.
Arrinconando mi alma.

Pienso en ti.
Y se disipan las dudas.

Porque eres mi alma.
Mi amiga.
Y sonrío desde tu lado.
A la vida.

El reverso de la luna.

Hoy toca enfocar al cielo.
Hoy mi alma viaja a la luna.
Vieja dama.
De brillo infinito.

Hoy me siento en su regazo.
Y le hablo del desarraigo.
De su otra cara.
De su otro mundo.

Porque la luna tiene un reverso.
Una piel que no es de sueños.
Una sombra de sus labios.
Una herencia del pasado.

Porque en el inicio siempre hubo una balanza.
Entre luz y sombras.
Una linea imaginaria.


De los sueños que se perdieron.
En el abismo de las dudas.
En la nada del cielo.
En el otro lado del cuento.


Hoy hablo de ese mundo.
De horizontes profundos.
Que pueblan los seres.
Que desconocen las mieles.

Del cariño.
De la vida.
Masticando solos su herida.


El dolor es el mandato.
De su cielo sin manos.
De la luna sin nombre.
Del oscuro regazo.

Del miedo en las venas.

Pocos miran a las alcantarillas.
Pero la oscuridad existe.
Y los monstruos tienen alma.
Es un alma dividida.
Por cien cuchillas.

Por eso en los cuentos aparecen.
Las luciérnagas.
Para guiar a las almas muertas.
Al otro lado.
Al reverso de la duda.
Que se convierte en certeza.
De manos de la otra cara.

De la luna.

viernes, 4 de junio de 2010

Dreams

El señor del traje gris.
Sueña en blanco.
Porque el tiempo es un dictador.
Y le pincha entre horas.
Agujas certeras en el corazón.

El hombre del traje gris podemos ser tu o yo.
Cuando la vida es una sucesión de andenes.
Y nunca te paras en la siguiente estación.


Pero hay un territorio vacío.
En el pentágrama de la vida.
En el que puedes dibujar notas.
Sin miedo a una nueva partida.


Son los sueños.
De tus labios.
Los que impulsan tus deseos.
Sin importar quien vivió primero.
Si tu sueño o tu.

Pregúntale a tu alma.
Esa dama descalza.
Que sabe mucho de ti.
Porque es tu raíz.
Tu fotograma inicial.
El perfil de tu vida.


Y no temas a la muerte.
No sufras por su guadaña.


Disfruta de cada mañana...

jueves, 3 de junio de 2010

Mi poesía.

Hoy enfoco a la luz.
Abro los brazos.
Apago las dudas.
Vuelo sin alas.
Canto sin dueño.
Libero mis llagas.

Hoy cierro los ojos.
Y el mar despeja mis olas.
El cielo apunta a mi ombligo.
Los vientos mecen mi alma.

Hoy libero palabras.
Que son nombres de hadas.
Que son historias de magos.
Portales abiertos a las manos.

De quién quiera sentirse eterno.


Hoy os invito a este cuento.
Venir con los bolsillos vacíos de nada.
Y con el corazón repleto de todo.

Las oscuridades no tienen cabida.
Entre los besos de las aristas.
De vuestros labios.
A mis labios.

De la vida.


La poesía no es un concepto.
Tampoco un argumento.
No divide.
No aprisiona.


La poesía es vida.
Aliento de alma.
De vuestras manos a mi espalda.

Es una corriente de sueños.
Un molde de anhelos.
Es un dragón sin freno.


La poesía no es un cúmulo de versos.
Es una plenitud ante la vida.
Y mi vida esta llena de vosotros.


Mi poesía.

Enfocando al arbol blanco.

El árbol blanco.
Sus ramas son prolongaciones de luna.
Alimentos de estrellas.
Su imagen es eternidad.
Es magia.
Porque todos los sueños del mundo.
Se crearon a través de su savia.
No ha nacido canalla.
Que usurpe sus cielos.
Porque al árbol blanco.
No se llega con los ojos abiertos.

Hay un oso del mismo color.
Que es su mano derecha.
Su protector.
Cuando al mundo no le quedan excusas.
Y el cielo es una mancha negruzca.
El oso apoya la espalda.
Contra la corteza eterna.
Agitando su espalda.
Impregnado su alma.
De la savia del árbol.

Y cargado de energía.
Se exilia a la cueva.
A soñar buenas nuevas.
A parir nuevas alas.
Para los hombros desnudos.


Del mundo.

martes, 1 de junio de 2010

Ven a mi.

De la noche te ofrezco mis alas.
Del deseo, mis párpados.
Del olvido tres puntos seguidos.
Del amarte una luna aparte.
Y de la luna, me guardo un hechizo.
Por si cuando llegases.
Estuviera yo dormido.
Capturarte en un sueño.
Y abrazarme a tu pecho.
Al festín de tu vientre.
Al deseo ardiente.
De quemarme.
En tus pupilas.
De recorrer a verso tus orillas.
Reconocerme en tus mares.
Y olvidarme de los portales.
Viviendo dentro de ti...



Amor

Spring of you.

Puede ser una sonrisa.
Una puesta de sol.
O una canción.
El motor de la emoción.


La conjura de tu boca.
El lunar de tu espalda.
O tu alma.
Jugando con el cielo.
A ver quién llega primero.
A la siguiente estación.


Primavera en algún rincón.


Y la sangre fluye acelerada.
En el confín de tu mirada.
Mientras se desata contenida.
De tu cuerpo, la alegría.