viernes, 11 de julio de 2014

666

El vaso define la mesa
resumiendo
la quietud de la noche
subtitulada

digo
subtitulada
porque la única voz
es mi voz,
la voz del poema

Decía que la noche
se abraza a la mesa
y la sombra extendida
es la proyección
de mi deseo acumulado

me desnudo lentamente
primero un brazo
luego otro,
el punto exacto donde
se cruzan los lunares
es el resumen de varias
generaciones a mis espaldas

Me educaron en la frontera
de dos pensamientos antagónicos

Fui a un colegio religioso
donde nos enseñaban
a reprimir el impulso
que tiene que ver con el deseo

nos mezclaban
a los niños y las niñas
para explicarnos después
qué era malo y bueno
quién era bueno y malo

solíamos saltarnos por decreto
la lección de la reproducción,
esa que enseñaba
con lujo de detalles
el cuerpo masculino
el cuerpo femenino

Después de clase
nos íbamos a la calle
a pintar en las paredes
frases como Folla desnudo

Eso era lo más parecido a la revolución

Os hablo de los ochenta
no creáis que vengo del blanco y negro,
en mi casa ya teníamos una tele en color

De ahí a los granos
la pubertad
o esa necesidad
de probarse otra piel

Todas las mujeres
se llamaban Marta
pero para todas las Martas
yo era otro

seguro que mi cara
era el espejo
de la inseguridad acumulada

adelgazaba el espíritu
escondiendo la comida
en pequeñas porciones
enrolladas en servilletas,
en un estúpido intento
de moldearme,
disociando elementos
que ya nunca
iban a volver a encajar.

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