miércoles, 1 de diciembre de 2010

Agua.


Sueño.
Libertad.
Como si las palmas de mis manos.
Pudieran.
Alcanzar el cielo.
Sin brazos.


Enfoco.
Sin ojos.
No los necesito.
Para señalar a desborde.
Lo que a certeza de vida.

Suspiro.


Respiro.
Cada partícula.
Como si el espacio fuera un efluvio de soles.


Sin temores.
Paladeo.
Cada labio de mi labio.
Cada cuerpo de mi centro.
Cada melodía de pupilas.

Acaricio.
La superficie de esferas.
La piel de dentro de las fronteras.
Donde los círculos despiertan.

A la vida.

2 comentarios:

  1. Es un poema maravilloso Eusebio, tan bonito, con tanto sentimiento, me encanta.

    Un beso

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