martes, 9 de noviembre de 2010

Inmortal.


Astillas clavadas en la arena.
Gira de lado el astro sin cara.
Sangrando condenas.

Se avivan las venas.

De las mareas de libertad.
Que la emprenden a cañones de espuma.
Contra la puerta.
Cerrada del miedo.

Siete dictadores locos.
Tallan guadañas.
Fraguando portadas de espejos.

Tensan talones los héroes.
Troya grita, olvidando la historia.
La muerte alinea presentes.

"El que tenga garganta que sangre."

Grita.
El hombre a su sombra.
El pueblo a su raza.
El tiempo a su encierro.

Y el demonio sonríe.
Por encima del hombro.
Alimentando desiertos.

No.

"Soy el niño sin piedras.
El azote del cuento.
No me limita la sangre.
Mi cima es el viento.

Vomito gaviotas.
Reescribo canciones.
Abro las manos sin pecho.
Cierro heridas de clavos.

Mis pies son de agua.
Mis delirios de fuego.
Si puedes.
Quiero.
Si quieres.
Te sostengo.

Cuando lleguen los cuervos.
No vueles.
Si no quieres.


Yo los libero."

1 comentario:

  1. Buen poema, buenas imágenes, estilo sostenido, de principio a fin. ABRAZOS.

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